Andrea Kimi Antonelli escribió una página inolvidable para el automovilismo italiano al conquistar el Gran Premio de Italia, convirtiéndose en el primer piloto local en ganar en Monza en seis décadas. Con apenas 20 años, el joven de Mercedes celebró ante su público después de protagonizar una remontada que parecía prácticamente imposible.
Antonelli comenzó la carrera desde la 19ª posición, pero logró abrirse paso hasta los primeros lugares en una jornada marcada por los incidentes y los cambios de estrategia. Mientras Ferrari vivía un domingo complicado ante sus aficionados, el italiano terminó convirtiéndose en el protagonista que hizo festejar a las tribunas del llamado Templo de la Velocidad.
El momento que modificó por completo el desarrollo del Gran Premio llegó apenas en la segunda vuelta. Charles Leclerc sufrió un fuerte accidente en la Parabólica, provocando la aparición de la bandera roja y obligando a detener temporalmente la competencia.
La interrupción abrió una nueva oportunidad estratégica para varios pilotos, entre ellos Antonelli, que ya había comenzado a recuperar posiciones desde el fondo. Tras la reanudación, el italiano mantuvo un ritmo sobresaliente y necesitó únicamente 18 vueltas para colocarse al frente de la carrera, en una batalla en la que también apareció su compañero George Russell.
Antonelli completa una remontada histórica ante los tifosi
La estrategia todavía guardaba un último desafío para el piloto italiano. Antonelli utilizaba neumáticos medios, mientras Russell contaba con el compuesto duro y tenía mayores posibilidades de extender su stint. Un periodo de Virtual Safety Car permitió al italiano realizar una parada adicional y preparar el ataque definitivo con neumáticos en mejores condiciones.
A partir de ese momento comenzó una persecución espectacular. Antonelli consiguió descontar alrededor de 15 segundos en 20 vueltas y, a falta de tres giros para la bandera a cuadros, terminó concretando el adelantamiento que le permitió recuperar el liderato. Ni siquiera una salida de pista en la variante Rettifilo impidió que completara una de las actuaciones más destacadas de su carrera.
Con la victoria en Monza, Antonelli alcanzó su séptimo triunfo de la temporada y aumentó a 66 puntos su ventaja sobre George Russell, además de convertirse en el nuevo héroe italiano ante una afición que llevaba seis décadas esperando volver a celebrar el triunfo de uno de los suyos en casa.
