Sergio “Checo” Pérez cerró un complicado Gran Premio de Italia después de un fin de semana en el que Cadillac volvió a evidenciar las dificultades de su monoplaza. En un circuito como Monza, donde la velocidad en las rectas resulta fundamental, el mexicano estuvo condicionado por la falta de algunas piezas que le impidieron competir en igualdad de condiciones.
El piloto tapatío recibió la bandera a cuadros en la posición 18, justo por delante de su compañero Valtteri Bottas. A pesar del resultado, Pérez consiguió mantenerse por delante de los dos Aston Martin e incluso llegó a disputar posiciones con los Williams durante algunos momentos de la carrera.
Más allá de la posición final, Cadillac encontró un aspecto positivo en la fiabilidad. Después de los problemas mecánicos sufridos una semana antes en Zandvoort, ambos monoplazas consiguieron completar la carrera italiana, aunque todavía lejos del rendimiento que Pérez espera alcanzar durante la segunda mitad de la temporada.
Checo reconoció que el comportamiento del auto en las curvas era más competitivo, pero la pérdida de tiempo en las rectas terminó siendo determinante. “Fue una carrera muy difícil para nosotros. Perdíamos mucho tiempo en las rectas”, explicó el mexicano, quien calificó como frustrante observar una diferencia tan amplia frente a sus rivales.
Franco Colapinto pasa de las lágrimas a los puntos tras una espectacular remontada
Franco Colapinto también vivió una montaña rusa en el Templo de la Velocidad. Después de un buen inicio y de aprovechar los incidentes de las primeras vueltas para ganar terreno, el argentino se encontró con Max Verstappen en plena lucha por posición. El duelo terminó con Colapinto perdiendo el control de su monoplaza y cayendo hasta el 16.º puesto, desperdiciando lo que parecía una oportunidad para conseguir un resultado importante.
El piloto de Alpine no ocultó su frustración por el error, pero consiguió reaccionar en pista. Desde la parte trasera comenzó una importante remontada en la que recuperó posiciones frente a varios rivales y terminó escalando hasta el noveno lugar, resultado que le permitió sumar dos puntos y transformar una carrera que parecía perdida.
Mientras Colapinto logró rescatar su domingo, Checo ya pone la mirada en el Gran Premio de España. Pérez espera que Cadillac pueda disponer de nuevas piezas, especialmente aquellas destinadas a mejorar el rendimiento en recta, además de las mejoras relacionadas con el motor Ferrari, con el objetivo de llegar a la próxima fecha con un monoplaza más competitivo.
