El entrenador de los Aztecs aseguró que la victoria sobre Texas State les dio mayor confianza antes de visitar a Oregon State
SAN DIEGO, California.- La victoria sobre Texas State no solo significó el primer triunfo de San Diego State en la historia del Pac-12. Para Sean Lewis, también representó una inyección de confianza para un equipo que ha tenido que sobreponerse a distintas dificultades durante la temporada.
Los Aztecs remontaron una desventaja de 14 puntos en la segunda mitad para imponerse 31-29 a los Bobcats el sábado en Snapdragon Stadium, en un partido que Lewis describió como una muestra de la resiliencia del programa.
“Una victoria como esa pone algo de viento en las velas e inspira a todos a trabajar un poco más, hacer un poco más mientras seguimos avanzando”, señaló Lewis este lunes.
El entrenador destacó que la remontada permitió a los jugadores comprobar en el terreno de juego que el proceso en el que han trabajado puede dar resultados.
“La creencia sin evidencia es fe. Ahora hay evidencia concreta. Es como decir: ‘Confía en este proceso, confía en que funciona’, porque hay evidencia”, explicó.
La reacción comenzó desde el arranque de la segunda mitad, cuando Jaylon Hawkins regresó el kickoff 96 yardas para touchdown. Esa jugada cambió la energía del encuentro y fue el inicio de una remontada que llevó a San Diego State de una desventaja de 17-3 al medio tiempo a tomar una ventaja de 24-17 en el tercer cuarto.
Lewis también resaltó la actuación de Cameron Cooper, quien asumió un papel más importante después de la lesión del linebacker Tano Letuli. Cooper bloqueó un intento de gol de campo y posteriormente consiguió una intercepción que devolvió 32 yardas para touchdown.
“Cam Cooper hizo un trabajo increíble, dando un paso al frente y realmente encarnando la mentalidad de ‘el siguiente hombre’”, afirmó Lewis.
El entrenador también destacó las aportaciones de jugadores que tuvieron participación en momentos importantes, entre ellos los freshmen Tainoa Lave y Javari Nash, quienes realizaron bloqueos clave durante el regreso de Hawkins.
Para Lewis, esa actuación reforzó la importancia de contar con todo el plantel mientras avanza la temporada.
“Nunca ha sido más evidente que vamos a necesitar a todos dentro del programa”, dijo.
Sin embargo, el entrenador sabe que el triunfo sobre Texas State no puede convertirse en motivo para bajar la intensidad. San Diego State visitará el próximo sábado a Oregon State, un rival al que Lewis considera peligroso y que llega con una ofensiva capaz de producir tanto por tierra como por aire.
Lewis destacó al quarterback Braden Atkinson, quien llegó a Oregon State procedente de Mercer, y al receptor Jesse Legree como dos de las principales amenazas de los Beavers.
“Es un ganador. Es la pieza que hace funcionar todo. Toma muy buenas decisiones con el balón”, dijo Lewis sobre Atkinson.
El entrenador también señaló que Oregon State viene de producir 400 yardas por pase y 300 por tierra en su último partido, una muestra de la versatilidad que tendrá que enfrentar la defensa de los Aztecs.
San Diego State llega al encuentro con marca de 2-3 y 1-0 en el Pac-12, después de comenzar su nueva etapa en la conferencia con una remontada que, para Lewis, puede servir como punto de partida para lo que resta de la temporada.
