En un electrizante comienzo de la Serie Mundial celebrado en el American Family Field, los Milwaukee Brewers tomaron ventaja en la serie al derrotar 3-2 a los Tampa Bay Rays. El manager de la novena de Wisconsin, Pat Murphy, atendió a los medios en conferencia de prensa acompañado de jóvenes aficionados, elogiando la capacidad de sufrimiento de su plantel para asegurar el primer punto del Clásico de Otoño tras superar un desenlace repleto de suspenso arbitral.
La cátedra defensiva y el liderazgo de William Contreras
Murphy no escatimó adjetivos para calificar la descomunal presentación de su receptor William Contreras, quien resultó determinante al retirar a dos corredores en intento de robo y descifrar la ruta para que el cuerpo de lanzadores contuviera el bateo oportuno del conjunto rival. El timonel aseguró que el impacto de su careta trasciende cualquier registro estadístico visible, calificándolo abiertamente como el jugador más valioso de la noche y pieza indispensable en la estructura del equipo.
«Contreras estuvo increíble; si alguien no nota sus contribuciones, fue el jugador del partido. Hizo jugadas en ambos lados, sacó corredores y manejó a los lanzadores; no estaríamos en esta posición sin él. La regla de revisión está para acertar, y McGill mantuvo la compostura en el montículo para sacar el último out; preocuparse es una pérdida de tiempo», declaró Pat Murphy.
Temple en la novena entrada y respaldo al bullpen
Al ser consultado sobre la incertidumbre vivida en el noveno episodio tras el desafío en video que revirtió el out final, el estratega aplaudió el temple de Trevor Megill para no perder la concentración y responder con frialdad ante el último bateador. Pat Murphy concluyó valorando la agresividad mostrada por Jackson Chourio en la caja de bateo y el rescate del relevista Abner Uribe, agradeciendo el ruidoso respaldo de los aficionados locales tras haber superado una inactividad de ocho días sin ritmo competitivo.
