En una de las noches más memorables en la historia del Tropicana Field, los Tampa Bay Rays vinieron de atrás en la parte baja de la duodécima entrada para derrotar 4-3 a los Milwaukee Brewers en el Juego 4 de la Serie Mundial 2026. Con las bases congestionadas y el equipo contra las cuerdas, el novato Ben Williamson emergió desde el banquillo para conectar el imparable definitivo al jardín derecho, evitando la coronación visitante y asegurando la disputa de un vital Juego 5.
Paciencia en el banquillo y liderazgo interno
Williamson reveló que se mantuvo con el casco puesto listo para consumir turno desde la quinta entrada, esperando pacientemente el momento en que el cuerpo técnico requiriera de su bate. Asimismo, el bateador destacó el impacto motivacional del veterano lanzador Nick Martinez, quien tras completar dos innings estelares de relevo en días consecutivos transmitió una inquebrantable fe al resto de los peloteros antes de iniciar el ataque definitivo.
«Es lo que sueñas mientras creces: juegas en el patio trasero con tus amigos e imaginas dar un hit de oro en la Serie Mundial. Pelear como lo hizo el equipo esta noche para ponerme en esa situación, con corredores en base, y tener ese momento para mí fue algo gigantesco», confesó Ben Williamson.
La visión táctica de Kevin Cash
Por su parte, el manager Kevin Cash elogió el temple de un conjunto que no bajó los brazos pese a conceder un cuadrangular en la parte alta del duodécimo acto. Cash destacó la disciplina para poner la pelota en juego sin buscar batazos de vuelta entera, ponderando las apariciones ofensivas de Junior Caminero, Liam y Jonny DeLuca que pavimentaron el camino para que Williamson sentenciara el compromiso y mantuviera con vida el sueño del campeonato.
