Entre bromas y mensajes serios, el argentino habló previo al debut de Estados Unidos ante Paraguay
INGLEWOOD, California.- Previo a la inauguración del Mundial 2026 en Estados Unidos, Mauricio Pochettino compareció ante los medios previo al primer partido del Grupo D ante Paraguay.
El argentino habló del camino hasta aquí. Dos años de trabajo, pruebas, ajustes y decisiones que no fueron sencillas.
“Ha sido un proceso largo, casi dos años, y en muchos momentos fue un dolor de cabeza”, soltó.
Cuando salió el tema de las cábalas, Pochettino sonrió. “No soy de cábalas”, dijo primero, y remató en tono de broma: “entro con el pie derecho y llevo ruda macho en el bolsillo”.
Más allá del humor, el técnico insistió en que esto es trabajo, no supersticiones. Lo que ya hicieron y lo que todavía tienen que sostener en la cancha.
Es partido a partido, sin pensar más allá ni hacer cuentas desde temprano.
En el vestidor tocó otro tema: no todos los jugadores funcionan igual. A cada uno hay que hablarle distinto.
“Cada jugador tiene su frecuencia”, explicó.
Y lo repitió: esto no lo ganan solo once. Los que entran desde el banco pueden cambiar un partido en cualquier momento.
Estados Unidos arranca su camino en el Grupo D como anfitrión, sin margen para distraerse desde el inicio.
