Un cuarta y cinco, una carrera al límite y una noche que cambió la historia de los Hoosiers
MIAMI GARDENS, Florida.- Indiana cerró una de las historias más inesperadas del futbol americano universitario al vencer 27–21 a Miami Hurricanes en la final del College Football Playoff Championship, disputada en el Hard Rock Stadium. El triunfo le dio a los Indiana Hoosiers el primer campeonato nacional en la historia del programa y confirmó una temporada perfecta.
La jugada que definió la noche llegó a mitad del último cuarto. En cuarta oportunidad y cinco por avanzar, el mariscal Fernando Mendoza absorbió el contacto, giró sobre sí mismo, mantuvo el equilibrio con una mano y se lanzó hacia la zona de anotación para una carrera de 12 yardas que puso a Indiana arriba 24–14 con 9:18 por jugarse. Fue una acción que reflejó el carácter de un equipo que se negó a ceder incluso bajo máxima presión.
Indiana había tomado ventaja desde la primera mitad con un planteamiento paciente y físico. Un gol de campo de Nico Radicic abrió el marcador y una anotación terrestre corta de Riley Nowakowski permitió a los Hoosiers irse al descanso arriba 10–0, mientras Miami batallaba para encontrar ritmo ofensivo.
Los Hurricanes reaccionaron tras el medio tiempo apoyados en el juego terrestre de Mark Fletcher Jr., quien acumuló 112 yardas y dos anotaciones. Su carrera de 57 yardas en el tercer cuarto acercó a Miami en el marcador, pero Indiana respondió con un golpe clave en equipos especiales cuando un despeje bloqueado terminó en touchdown y devolvió la ventaja de dos posesiones.
El cierre fue tenso. Miami volvió a acercarse con un pase de anotación en el último cuarto y tuvo el balón con vida hasta los segundos finales, pero la defensiva de Indiana resistió. Un gol de campo de Radicic a 1:42 del final amplió la ventaja y una intercepción en territorio de los Hoosiers terminó por sellar el resultado.
El campeonato marca un punto de quiebre para un programa que durante décadas fue sinónimo de derrotas. Bajo la dirección del entrenador Curt Cignetti, quien asumió el cargo hace apenas dos años, Indiana pasó de ser un habitual del fondo de la tabla a campeón nacional invicto, en una transformación que ya ocupa un lugar destacado en la historia del deporte universitario.
