Este kilómetro y medio se ha convertido no solo en un espacio cultural, sino en una gran fiesta donde hasta los más pequeños de la casa pueden disfrutar
CIUDAD DE MÉXICO.- El plan de la «Última Milla» de la FIFA ha sido un éxito en las tres sedes mexicanas de la Copa Mundial 2026. Este espacio se ha convertido en un lugar donde cada ciudad comparte su cultura, pero también donde chicos y grandes pueden divertirse por horas antes de cada juego de manera segura. Así la última milla, el paraíso de las familias mexicanas.
De acuerdo al plan de seguridad de la FIFA, cada estadio tiene que estar contenido dentro de un perímetro de 1.5 kilómetros de seguridad, o algo así como una milla estadounidense.
A partir de ahí y un poco más allá, las autoridades locales cierran la circulación de las calles aledañas para que los fanáticos puedan caminar rumbo al estadio de manera segura. Pero este lugar ha sido aprovechado por aquellos que incluso no tienen boleto.
Por ejemplo en la capital del país, donde a las afueras del centro comercial Paseo Acoxpa empieza la «Última Milla», es aquí donde desde seis horas antes las autoridades locales cierran el paso y las familias mexicanas se hacen presentes.
«Es que aquí, aunque no tengo boleto, puedo traer a mis niños a divertirse», dijo Cecilia quien alentaba a sus pequeños a tomarse fotos con todos aquellos que estaban disfrazados de verde, blanco y rojo.
«Es un buen espacio porque aquí no hay carros, hay mucha seguridad y todos traen una buena vibra para divertirse», añadió.
«La verdad nos la hemos pasado bien y mis hijos se divierten sin que tengamos que hacer el gasto de lo costoso que es un boleto para el Estadio Azteca».
Así como ella, conforme han avanzado los partidos, más y más niños se han sumado a los festejos de la afición mexicana.
La última milla, el paraíso de las familias mexicanas. Ha sido una gran idea, llena de color, de música, de vendedores ambulantes, pero sobre todo, de un espacio seguro y digno para los fanáticos mexicanos que quieren ser parte de una Copa Mundial de la FIFA, aunque no tengan el dinero necesario para un boleto.
