San Diego brilló en situaciones especiales, estableció un récord de goles ganadores con Justin Bailey y se afianza como uno de los equipos más sólidos de la AHL
Bakersfield, California — Los San Diego Gulls regresaron del receso navideño con una actuación convincente y ordenada, al imponerse 5-2 a los Bakersfield Condors la noche del viernes en el Dignity Health Arena. El triunfo permitió a San Diego mejorar su marca a 12-8-6-1 y reafirmar el buen momento que atraviesa el equipo en la temporada de la AHL.
Desde el arranque, los Gulls dejaron claro el plan de juego: presión constante y efectividad en situaciones especiales. San Diego anotó dos goles en inferioridad numérica por segunda vez en la campaña y llegó a seis tantos shorthanded, la mejor cifra de toda la liga. Ryan Carpenter abrió el marcador precisamente en el penalty kill, registrando su quinto gol de ese tipo en su carrera y marcando el tono del encuentro.
“Sabíamos que iba a ser una noche complicada. Es un equipo con mucho talento y con varios jugadores cerca de un punto por partido”, explicó el entrenador Matt McIlvane tras el partido. “No queríamos darles espacio y fue importante recibir recompensa temprano”.
Jan Mysak amplió la ventaja con su sexto gol del año, mientras que el power play de San Diego volvió a responder gracias a Justin Bailey, quien firmó su décimo tanto de la temporada. Esa anotación resultó ser el gol de la victoria y le permitió a Bailey establecer un nuevo récord del club con seis goles ganadores en una sola campaña.
“Es algo bonito, claro”, reconoció Bailey. “Me encanta anotar y ayudar al equipo a ganar. Algunos de esos goles han sido grandes momentos, otros no tanto, pero al final lo importante es contribuir a las victorias”.
En el tercer periodo, Stian Solberg aumentó la diferencia con su cuarto gol del año, antes de que Nico Myatovic sellara el marcador con un tanto en inferioridad numérica a puerta vacía. San Diego logró neutralizar a una de las ofensivas más productivas de la liga con un juego disciplinado y compacto.
“Tenemos que estar por encima de ellos, estorbarles, hacerles la noche difícil y obligarlos a recorrer toda la pista”, señaló McIlvane. “Así es como conseguimos oportunidades en transición, y creo que generamos muchas que incluso pudieron haber terminado en gol”.
En la portería, Ville Husso respondió con solvencia al detener 19 de los 21 disparos que enfrentó, sumando su séptima victoria de la temporada y dando seguridad a un equipo que supo manejar los momentos clave del partido.
Para Bailey, el triunfo fue especialmente importante tras la pausa del calendario. “Ellos son un equipo que anota muchos goles. Salir del receso con una victoria era clave para nosotros, y ahora queremos llevar ese impulso a casa”, comentó el delantero.
Los Gulls no tendrán demasiado tiempo para celebrar. Este sábado regresarán a San Diego para enfrentar a los Abbotsford Canucks en el Pechanga Arena, en un duelo que cerrará el fin de semana y exigirá una rápida recuperación.
“Solo hay que subirnos al autobús, descansar lo más posible y prepararnos”, concluyó McIlvane. “Abbotsford es un equipo distinto al que vimos antes y viene jugando muy bien. Tendremos que estar listos para hacerlo otra vez”.
