El exdelantero, campeón con La Máquina y Universidad, analiza el presente de ambos clubes, recuerda los momentos más importantes de su carrera y habla sobre la posibilidad de regresar a los banquillos
CIUDAD DE MÉXICO.— Paco Palencia construyó una parte importante de su trayectoria con Cruz Azul y Pumas, dos equipos con los que conquistó títulos y dejó una huella como futbolista.
Campeón con La Máquina en 1997 y con Universidad en 2009 y 2011, el exdelantero conoce de primera mano la exigencia de ambas instituciones. Sin embargo, en declaraciones para FOX analizó sus posibilidades de conquistar un nuevo campeonato, considerando que el conjunto celeste está mejor perfilado para conseguirlo.
“Por cómo estaban jugando los equipos antes del parón por la fecha FIFA, veo mucho más cerca a Cruz Azul del bicampeonato que a Pumas de terminar con tantos años sin ser campeón. Esto puede cambiar después del descanso, pero, hasta ese momento, la diferencia estaba en el estilo de juego”.
Palencia considera que la principal diferencia está en la identidad que cada equipo transmite dentro de la cancha. A su juicio, Pumas había recuperado con Efraín Juárez la intensidad que lo caracterizó durante otras etapas, pero esa actitud no se ha mantenido en la presente temporada.
“Con Efraín, Pumas había recuperado esa identidad de no dar ningún balón por perdido y disputar cada pelota, tanto en ataque como en defensa. Esa garra se había perdido y después volvió a aparecer, pero esta temporada el equipo ha dejado de transmitirla. Por eso considero que Cruz Azul estaba más cerca de ser campeón”.
Más allá de la actualidad deportiva, ambos clubes ocupan lugares distintos, pero igualmente importantes, en la vida del exjugador. Cruz Azul fue el equipo que lo formó desde sus primeros años, mientras que Pumas representó una etapa de estabilidad y el cierre de su carrera profesional.
“Cruz Azul es como tu madre y tu padre: es donde naces. Jugué desde la escuelita de Cruz Azul en Azcapotzalco; después llegué a Acoxpa y me tocó la transición hacia La Noria. También jugué en Cruz Azul Hidalgo y pasé por todas las categorías hasta llegar al primer equipo.
“Cruz Azul me catapultó a la Copa Libertadores y a la Selección Mexicana. Gané prácticamente todo: copas, ligas, títulos de Concacaf y el Campeón de Campeones.
“Pumas, en cambio, es como tu esposa: es el equipo en el que terminas tu carrera y que te da una familia, felicidad y estabilidad. Cuando llegué, estábamos peleando por mantenernos en Primera División. Después ganamos dos títulos en cuatro torneos, uno con Tuca y otro con Memo. Terminé como capitán y decidí retirarme por voluntad propia”.
Su llegada a Universidad también implicó ganarse a una afición que lo había visto como rival. Palencia recuerda que el respaldo de La Rebel estuvo condicionado a que mantuviera la entrega que lo distinguió durante su trayectoria.
“Cuando llegué, la gente tenía ciertas dudas porque yo había sido rival de Pumas. Recuerdo que me encontré con integrantes de La Rebel afuera del estadio. Me dijeron: ‘Paco, aquí vas a ser bienvenido; lo único que te vamos a pedir es que te sigas partiendo la madre, como siempre’.
“Eso no era difícil para mí, porque formaba parte de mis características como jugador, de mi ambición deportiva y de mis ganas de ganar.
“Me adapté fácilmente a la dinámica de Pumas: jugar con pasión, disputar todas las pelotas divididas, no rendirse nunca, ir siempre hacia adelante y dejar hasta la última gota de sudor en cada partido. Eso ya era parte de mi ADN. Todos compartíamos esa mentalidad y nadie te consentía: el entrenador y tus compañeros te exigían por igual. Levantar dos títulos con el equipo fue algo inolvidable”.
Entre los recuerdos que conserva de Cruz Azul destaca su debut, ocurrido el 23 de diciembre de 1994, así como el campeonato de 1997, que puso fin a una espera de 17 años sin título de Liga. No obstante, la final de la Copa Libertadores también ocupa un lugar especial, pese a que el equipo perdió en la tanda de penales.
“Cruz Azul llevaba 17 años sin ser campeón y fue como si estallara una bomba que todos los cruzazulinos llevaban en el corazón.
“El otro gran momento es la Copa Libertadores. Aunque no pudimos levantar el trofeo, fuimos como el campeón del pueblo, como Rocky Balboa cuando pierde una pelea, pero se gana el cariño de la gente. Perdimos en penales, aunque hicimos grandes partidos y convocamos a muchísima gente por nuestra manera de jugar y por lo que transmitíamos dentro de la cancha en el Estadio Azteca. Para mí también fue un momento sublime de mi carrera”.
Aunque hoy está enfocado en analizar el futbol, Palencia no descarta volver a dirigir. El exdelantero asegura que continúa preparándose y conociendo nuevas metodologías, pero subraya que necesita encontrar un proyecto estable después de una experiencia marcada por cambios en la planificación.
“Siempre estoy listo y dispuesto para volver a dirigir, siempre que se trate de un proyecto sustentable. Mi última experiencia estuvo marcada por mucha inestabilidad: se había elegido a Morelia, pero al final cambiaron el plan y terminó siendo Mazatlán.
“Sigo preparándome y viajando a Europa para aprender de otras personas, conocer metodologías y analizar cómo jugar según las características de los futbolistas. No siempre puedes plantear lo mismo; tienes que adaptarte a los jugadores que tienes.
“Estoy listo para volver, sobre todo a los equipos en los que participé: Pumas, Chivas y Cruz Azul. Cruz Azul y Chivas atraviesan un buen momento; Pumas no está del todo bien, pero creo que el Tano puede revertir la situación. Cuando llegue el momento, estaré preparado y dispuesto para regresar”.
Al mirar hacia atrás, el exfutbolista reconoce que elegir un solo recuerdo resulta complicado por la cantidad de logros que acumuló con sus antiguos equipos. Aun así, si tuviera la oportunidad de revivir una experiencia, se quedaría con la participación de Cruz Azul en la Copa Libertadores.
“Es difícil elegir porque viví muchos momentos importantes con equipos grandes: el título de Liga con Cruz Azul, los dos campeonatos con Pumas, el título de Concacaf con Cruz Azul y la Copa Libertadores.
“A veces se piensa que ganar con un equipo grande es más fácil porque tienes jugadores de calidad, pero también es más complicado: los rivales se preparan más, están más atentos y te exigen mucho más. Ganar títulos no es sencillo.
“No podría elegir fácilmente entre la Copa Libertadores, el campeonato de 1997 con Cruz Azul o los campeonatos con Pumas. Son recuerdos muy importantes. Pero, si tengo que quedarme con uno, elegiría la Copa Libertadores”.
Mientras evalúa el presente de los equipos que marcaron su carrera, Palencia mantiene abierta la posibilidad de volver a los banquillos. Su prioridad, asegura, será encontrar las condiciones adecuadas para desarrollar un proyecto deportivo a largo plazo.
