El técnico de México valoró la actitud del equipo en su primer partido al frente de la Selección y aseguró que el juvenil de Xolos debe continuar con su proceso de desarrollo
BALTIMORE, Maryland.— Rafael Márquez comenzó su etapa al frente de la Selección Mexicana con un empate 1-1 ante Colombia y, después del encuentro, destacó la respuesta del equipo en su primer partido de preparación tras la Copa del Mundo 2026.
El técnico mexicano señaló que le gustó el funcionamiento de sus jugadores, particularmente la recuperación rápida del balón y la manera en que México enfrentó a un rival de calidad.
“En general me gustó mucho el equipo; lo que más me gustó fue la actitud, mantuvimos una intensidad importante durante casi todo el partido”, señaló Márquez en conferencia de prensa.
México tuvo que reaccionar después de que Colombia tomara ventaja en el primer tiempo. El empate llegó al minuto 62 por conducto de Gil Mora, quien protagonizó una acción individual dentro del área, superó a dos defensores y definió ante el guardameta colombiano.
La actuación del futbolista de Club Tijuana fue uno de los principales temas después del encuentro. Mora estrenó el dorsal 10 del Tri y se convirtió en el jugador más joven en marcar con la Selección Nacional de México.
Márquez pidió cautela con el juvenil y puso énfasis en que su prioridad debe ser continuar con su formación.
“Ahora hay que intentar cuidarlo, hay que intentar protegerlo, hay que intentar que se siga desarrollando; sigue siendo un joven”, explicó.
El estratega también restó importancia al número que Mora utilizó ante Colombia y señaló que sus cualidades están por encima del dorsal que porte.
“El número es simplemente un número, él con cualquier número demostrará sus cualidades”, afirmó.
Márquez incluso manifestó su deseo de que el mediocampista pueda dar próximamente el salto al futbol europeo, aunque dejó claro que antes deberá seguir consolidando su desarrollo.
“Ojalá que pronto también lo podamos ver en un equipo importante en Europa”, agregó.
El entrenador también destacó la respuesta del plantel durante la semana de trabajo y consideró positivo encontrar un grupo dispuesto a asumir las exigencias de esta nueva etapa.
“Hoy demostraron que todos están para jugar, que todos tienen disposición”, comentó.
Para Márquez, el siguiente paso será trasladar esa respuesta a una identidad que acompañe al equipo durante su proceso rumbo al próximo ciclo mundialista. El técnico quiere que México mantenga la capacidad de competir ante rivales de alto nivel sin sentirse inferior.
“Mantuvimos la etiqueta que tuvimos durante el Mundial, que era competir, que era intensidad, que no nos minimizamos ante un rival importante”, explicó.
El empate ante Colombia dejó así las primeras conclusiones de Márquez al frente de la Selección, con una actuación que le permitió observar a distintos jugadores y comenzar a definir lo que busca para el nuevo proceso.
“Estoy satisfecho, pero no conforme”, concluyó.
