Los Aztecs trabajan con un renovado grupo de EDGE, con Djibril Rahman, Kai Wallin y Brady Nassar entre los jugadores que han destacado durante el campamento
SAN DIEGO, California.- San Diego State continúa con su preparación rumbo a la temporada 2026 y, después de su primer scrimmage de pretemporada, el equipo volvió al terreno de juego para continuar afinando detalles, con especial atención en una renovada unidad de EDGE.
La práctica comenzó con ejercicios de recorrido y trabajo por posiciones, antes de pasar a ejercicios individuales, situaciones uno contra uno y segmentos de ejecución colectiva. Al finalizar la sesión, el freshman Alijah Lash recibió oficialmente sus colores, reconocimiento otorgado por su compromiso con los valores del fútbol Aztec tanto dentro como fuera del campo.
La defensiva de San Diego State fue una de las mejores de todo el futbol americano universitario la temporada pasada. Los Aztecs terminaron sextos de la FBS en puntos permitidos, mientras que sus EDGE acumularon 24.5 capturas y 35 tackles para pérdida.
Ahora, el reto es mantener ese nivel con un grupo renovado. El nuevo entrenador de EDGE, Colin Ferrell, llegó a San Diego State con casi 15 años de experiencia en la División I de la NCAA y después de pasar las últimas dos temporadas en Rutgers.
Ferrell trabaja con un grupo que incorpora a siete nuevos jugadores, cuatro de ellos freshmen, y ya identifica a algunos elementos que han comenzado a destacar durante el campamento.
“Kai Wallin, Jib y Brady Nassar son los tres que destacan. Brady es el líder del grupo y está desarrollándose mientras hablamos. Tenemos también jugadores jóvenes muy talentosos”, explicó Ferrell.
Entre ellos se encuentra Lash, quien llegó como linebacker, pero fue trasladado a la posición de EDGE y ha sorprendido al cuerpo técnico por sus condiciones.
“Es un freshman que llegó como linebacker. Lo movimos a EDGE y está haciendo cosas de élite sin necesariamente saber qué está haciendo. Con él es cuestión de aprender todos los días”, comentó el entrenador.
Ferrell, sin embargo, dejó claro que el objetivo de sus jugadores va mucho más allá de acumular capturas.
“Tenemos que hacer nuestro trabajo y, antes que nada, nuestro trabajo es establecer el edge. No es apresurar al quarterback. Todos quieren hablar de sacks y de producción, pero tenemos que ganarnos el derecho de apresurar al quarterback”, señaló.
La preparación también ha puesto especial énfasis en el juego situacional. Durante el campamento, los Aztecs han trabajado escenarios específicos, desde situaciones de tercera oportunidad hasta jugadas en la zona de anotación y posiciones comprometidas dentro del campo.
“Puedes ser tan bueno como quieras, pero si no tienes conciencia situacional del juego, a veces simplemente estás persiguiendo tu propia cola”, explicó Ferrell.
Uno de los jugadores que conoce bien el sistema de Ferrell es Djibril Rahman, quien llegó a San Diego State procedente de Rutgers. El defensive end de 6 pies y 4 pulgadas disputó 10 partidos con los Scarlet Knights durante 2025 y registró seis tackles, una captura y un tackle para pérdida.
Rahman destacó la importancia del trabajo que ha realizado con Ferrell desde su llegada a Rutgers y la forma en que el entrenador ayudó a convertirlo en un jugador más completo.
“Cuando llegué a Rutgers era un jugador joven, prácticamente solo de terceras oportunidades. El coach Ferrell tomó mi juego y me convirtió en un jugador completo”, explicó Rahman.
El canadiense también señaló que uno de sus principales objetivos ha sido aprender los pequeños detalles que pueden marcar diferencia dentro y fuera del terreno de juego.
“Me estoy enfocando en la importancia de hacer bien las cosas pequeñas: dormir temprano, cuidar mi cuerpo. Creo que es algo que quiero llevar conmigo durante toda mi carrera”, comentó.
Otro de los nuevos elementos que ha llamado la atención es Kai Wallin, quien llega procedente de Oregon State, donde disputó nueve encuentros en 2025, siete de ellos como titular. El jugador registró 17 tackles, cuatro presiones al quarterback, dos tackles para pérdida y una captura.
Wallin también pasó dos temporadas en Nebraska y comenzó su carrera universitaria en American River College, experiencias que, según explicó, le ayudaron a desarrollarse tanto dentro como fuera del campo.
“En American River College me lanzaron al fuego. Crecí rápidamente como un jugador de 17 años enfrentando a hombres adultos. Después llegaron las luces de la Big Ten en Nebraska y luego Oregon State, donde aprendí a mantenerme equilibrado y tener la mentalidad de la siguiente jugada”, relató.
Ahora, Wallin considera que San Diego State representa una nueva oportunidad para alcanzar objetivos importantes.
“Aquí en SDSU hay una gran oportunidad. Siento la confianza de los entrenadores y tenemos todo el talento para conseguir lo que queremos esta temporada. Tenemos grandes expectativas y nuestra mirada está puesta en lo más alto”, afirmó.
La química también comienza a hacerse presente dentro del grupo. A pesar de que los nuevos jugadores llegaron desde diferentes partes del país, Wallin destacó la manera en que rápidamente han construido una relación fuera del terreno de juego.
El grupo de EDGE continuará trabajando durante el campamento de otoño con la intención de llegar preparado al inicio de la temporada, cuando San Diego State reciba a Portland State el sábado 5 de septiembre.
La campaña 2026 también contempla partidos como local ante James Madison, Texas State, Fresno State, Washington State y Utah State, en lo que será una temporada histórica para los Aztecs con su incorporación al calendario de la Pac-12.
