Hay aficionados que acompañan a un equipo durante una temporada y otros que convierten ese apoyo en una forma de vida
TIJUANA, Baja California (TorosDeTijuana.com).- Antes de que se abran las puertas del Toros Mobil Park, la máquina de ruido de Gregorio Gallardo, un Torofan de 84 años, ya está en las butacas del estadio esperando el canto de playball.
Desde hace casi dos décadas, Gregorio llega al estadio mucho antes que la mayoría de los aficionados para preparar la máquina que lo ha acompañado temporada tras temporada y esperar el primer lanzamiento, algo que se ha convertido en una tradición en su vida.
Donde nació la pasión
Conforme fue creciendo, Gregorio aprendió a amar el beisbol. En Sinaloa, su padre lo llevaba a los campos, donde siempre colocaba una silla para disfrutar de los juegos. Desde entonces, se convirtió en un fiel aficionado al rey de los deportes.
Cuando Toros de Tijuana llegó a la ciudad en 2004, también nació una nueva pasión para él. Por las noches, el ruido se apodera del Toros Mobil Park, por lo que el señor Gallardo decidió que su apoyo también debía escucharse, llevando el aliento por los astados a un nivel único y diferente.
El ruido: el color con el que se pinta el beisbol
Gregorio construyó una máquina sobre ruedas conformada por luces, megáfonos, bocinas e incluso unos cuernos de toro que representan al equipo de casa. Un artefacto creado con el propósito de animar al equipo en busca de la victoria.
Durante años la empujó desde el estacionamiento hasta su lugar en las gradas para unirse al estruendo de miles de aficionados que, como él, impulsan al equipo desde la tribuna. Al terminar cada juego, repetía el recorrido de regreso.
Toros en el corazón
La entrega y constancia de Gregorio por la novena tijuanense fueron tan grandes que la organización decidió agradecer su apoyo asignándole un espacio permanente para guardar la máquina y evitar que tuviera que transportarla en cada juego.
Además, su pasión por el beisbol le regaló la experiencia de realizar el lanzamiento de la primera bola en 2017. Desde entonces, hace casi diez años, solo problemas de salud le han impedido mantener una asistencia perfecta, ausentándose únicamente en unas cuantas ocasiones.
Ese mismo año le tocó presenciar la hazaña que todo aficionado al rey de los deportes busca experimentar. Toros ganó la Serie del Rey ante Pericos de Puebla y, aunque el campeonato se consiguió como visitante, ese sigue siendo uno de sus recuerdos más memorables como aficionado.
“Los he visto crecer, he visto cómo se han esforzado siempre y han sabido hacer las cosas bien”, expresó.
El sonido que nunca falta
Mientras muchos aficionados llegan minutos antes de que se cante el playball, Gregorio arriba horas antes para poner en funcionamiento su máquina y estar listo para el primer lanzamiento del encuentro.
Hoy, Toros atraviesa una de las mejores temporadas de su historia, manteniéndose con el mejor récord del circuito. Para el señor Gallardo no existe duda de que el conjunto dirigido por Roberto Kelly puede repetir la hazaña.
“El equipo está haciendo bien las cosas, han estado abriendo ese camino y yo creo que van derecho a ser los campeones”, manifestó.
Hay historias que se escriben fuera del diamante. Para Gregorio Gallardo, esa historia se ha escrito desde las gradas, donde, juego tras juego, enciende las luces de su máquina. Así, en el Toros Mobil Park hay una certeza: el corazón de la afición también juega cada noche.
