El relevista llega por un año a la organización carmelita
SAN DIEGO, California.- Los Padres de San Diego sumaron profundidad a su bullpen con la llegada del lanzador derecho Ty Adcock, una incorporación que combina necesidad y proyección después del buen invierno que tuvo fuera de Estados Unidos. El presidente de operaciones de béisbol, A.J. Preller, confirmó que el acuerdo es por un año y lo mantendrá en la organización hasta 2026.
Adcock, de 28 años, aterriza en San Diego luego de un cierre de año muy sólido en la Liga de Invierno Dominicana, donde brilló con las Estrellas Orientales. En nueve entradas solo permitió dos carreras, ponchó a 15 bateadores y no concedió bases por bolas. Ese dominio llamó la atención de varios scouts, que vieron en él a un relevista con herramientas para impactar de inmediato.
La apuesta tiene lógica. Aunque su efectividad de 5.48 en 23 entradas de Grandes Ligas entre Mariners y Mets no impresiona, su repertorio sí: recta cercana a 97 mph, cortador en los bajos 90 y un slider agresivo. Con ese arsenal —y cuando logra mantener el comando— puede competir por un lugar en un bullpen que aún tiene seis espacios disponibles en el roster de 40.
Adcock pasó buena parte de 2025 en Triple-A Syracuse, donde tuvo una campaña de altibajos, pero también tramos muy sólidos: abrió la temporada con cinco apariciones sin permitir carrera y cerró septiembre con seis salidas más sin hits ni carreras. Terminó con efectividad de 4.66 en 36.2 entradas, y los rivales le batearon para apenas .197.
Seleccionado por los Mariners en la octava ronda del Draft 2019, debutó en MLB en 2023 y dejó una marca poco común: inició su carrera con 12 apariciones sin regalar base por bolas. Los Mets lo reclamaron en 2024, pero entre ambas organizaciones solo vio acción en 18 juegos de Grandes Ligas.
Para San Diego, Adcock representa una oportunidad interesante: un brazo probado en invierno, con velocidad, mejor comando y espacio para consolidarse. Si lo que mostró en Dominicana se traslada a la primavera, los Padres podrían haber encontrado un refuerzo discreto, pero valioso.
