Pese a la derrota 49-47 en Albuquerque, los Aztecs cerraron la temporada con marca de 9-4, récords ofensivos y una de las campañas más exitosas del programa en los últimos años
ALBUQUERQUE, Nuevo México.— San Diego State estuvo a centímetros de cerrar su temporada con un triunfo histórico, pero terminó cayendo 49-47 ante North Texas, clasificado No. 23/recibiendo votos, en un vibrante y ofensivo Isleta New Mexico Bowl disputado en el University Stadium.
El resultado dejó un sabor amargo para los Aztecs, aunque no opacó una campaña notable. SDSU finalizó con marca de 9-4, su mayor número de victorias desde la temporada 2021, cuando estableció el récord del programa con 12 triunfos. La derrota también representó apenas la segunda consecutiva del año para el equipo dirigido por Sean Lewis.
El encuentro fue un intercambio constante de golpes. Los 96 puntos combinados se convirtieron en la cuarta mayor cifra en un partido de San Diego State en su historia en División I y la más alta desde 1993. Los 47 puntos anotados por los Aztecs fueron su mayor producción ofensiva ante un rival FBS desde el New Mexico Bowl de 2019.
San Diego State firmó una reacción furiosa en el último cuarto, donde anotó 27 puntos, la mayor cantidad conseguida por el programa en cualquier periodo desde al menos el año 2000. Sin embargo, el esfuerzo no fue suficiente para completar la remontada.
Uno de los grandes protagonistas fue el mariscal de campo Bert Emanuel Jr., quien antes de salir lesionado en el segundo cuarto firmó una actuación histórica por tierra. Emanuel corrió para 170 yardas y dos touchdowns, estableciendo un nuevo récord para un quarterback de los Aztecs y superando la marca previa de 132 yardas. Su actuación fue clave en una ofensiva terrestre que acumuló 326 yardas y cinco anotaciones, ambas cifras récord para SDSU en un juego de bowl.
Pese a ese dominio terrestre, San Diego State vio cortarse rachas poco habituales: llegó al partido con 25 victorias consecutivas cuando anotaba al menos 40 puntos y con 21 triunfos seguidos cuando superaba las 200 yardas por tierra. Incluso al rebasar las 300 yardas terrestres —algo que históricamente casi garantizaba la victoria—, los Aztecs no lograron sostener la ventaja.
El duelo también dejó momentos especiales. Nathan Acevedo encendió a la afición con un regreso de despeje de 63 yardas para touchdown en el cuarto periodo, el primero de este tipo en la historia del New Mexico Bowl y el más largo registrado en el juego. Kyle Crum, de regreso tras más de dos años sin jugar, aportó un pase de anotación y dos touchdowns por tierra.
Con la derrota, San Diego State quedó con marca histórica de 10-11 en juegos de bowl y 1-1 en el New Mexico Bowl. North Texas, por su parte, cerró una destacada temporada con récord de 12-2.
El resultado fue un reflejo fiel de la noche: ofensiva explosiva, récords rotos y un desenlace que se definió por detalles. Para los Aztecs, el cierre no fue el esperado, pero la temporada quedará marcada como una de las más productivas del programa en los últimos años.
