La seguidilla de San Diego llegó a su fin al perder en el duelo contra Bakersfield
SAN DIEGO, California.— La racha de cuatro victorias consecutivas de los San Diego Gulls terminó la noche del sábado tras caer 5-4 frente a los Bakersfield Condors en un duelo cerrado disputado en el Pechanga Arena. Con el resultado, San Diego deja su marca en 22-15-6-3 en la temporada de la AHL.
Justin Bailey abrió el marcador para los locales con su gol número 16 del año, cifra que lo mantiene como el máximo anotador del equipo. Más tarde, Stian Solberg sumó su sexto tanto de la campaña, líder entre los defensas de San Diego y empatado en el tercer puesto entre los novatos de la liga en su posición.
Judd Caulfield fue una de las figuras ofensivas con dos goles —sus números 13 y 14 de la temporada— en lo que representa su tercer partido con múltiples anotaciones este año. Con 28 puntos totales, se ubica entre los más productivos del equipo. Tim Washe aportó su asistencia número 13 y continúa liderando a los Gulls en puntos por partido entre quienes han disputado al menos 25 encuentros.
Roland McKeown también contribuyó con una asistencia, alcanzando 18 puntos en la campaña, la mayor cifra entre los defensores del club. Sasha Pastujov añadió su asistencia número 23 —la mayor del equipo— y se mantiene como líder en puntos totales. Nathan Gaucher registró dos asistencias para su cuarto partido con múltiples puntos de la temporada.
Otros jugadores que colaboraron en la ofensiva fueron Nikolas Brouillard, Tristan Luneau y Yegor Sidorov, cada uno con una asistencia. En la portería, Calle Clang detuvo 21 de los 26 disparos que enfrentó.
Tras el encuentro, Caulfield señaló que la diferencia estuvo en las oportunidades concedidas al rival. Explicó que Bakersfield cuenta con un ataque peligroso y que aprovecharon mejor las ocasiones generadas, aunque consideró que el equipo compitió de buena forma durante todo el partido.
El delantero también destacó la química de su línea junto a Nathan Gaucher y Nikita Nesterenko, subrayando la capacidad de ambos para recuperar discos y generar espacio en zona ofensiva. Sobre los rebotes y jugadas fortuitas, indicó que forman parte del juego y que lo importante es mantener el enfoque en el desempeño propio.
Por su parte, el entrenador Matt McIlvane calificó el encuentro como un “gran partido de hockey” y destacó la capacidad del equipo para reaccionar en varias ocasiones tras estar en desventaja. Señaló que algunos errores defensivos y jugadas impredecibles marcaron la diferencia, pero resaltó el espíritu competitivo mostrado por sus jugadores.
El técnico también valoró el apoyo del público, que se mantuvo alentando hasta el final ante la posibilidad de una remontada que finalmente no se concretó.
Los Gulls volverán a la acción el próximo miércoles cuando reciban a los San Jose Barracuda en el Pechanga Arena, con inicio programado a las 7:00 p.m. (hora del Pacífico).
