Justin Bailey y Judd Caulfield marcaron por San Diego, pero Abbotsford aprovechó un arranque sólido para quedarse con la victoria
ABBOTSFORD, Canadá.— San Diego Gulls no pudo sostener el ritmo ante Abbotsford Canucks y terminó cayendo 5-2 la noche del sábado en el Rogers Forum, en un duelo donde el equipo visitante tuvo que remar desde atrás tras un arranque complicado.
Los Gulls vieron cómo Abbotsford marcó diferencias desde los primeros periodos y tomó control del encuentro, obligando al conjunto de San Diego a jugar contracorriente. Aunque hubo reacción en la parte final y el equipo logró acercarse con un par de anotaciones, la desventaja acumulada terminó siendo demasiado amplia.
Justin Bailey volvió a destacar en la ofensiva al anotar su gol número 20 de la temporada, con lo que extendió a cinco juegos su racha de puntos. El atacante ha sumado cinco unidades en ese lapso y alcanzó su mayor cifra goleadora en la AHL desde la campaña 2019-20.
También aportó Judd Caulfield, quien firmó su anotación 17 del año y ha marcado en dos de sus últimos tres partidos. En la generación ofensiva, Tristan Luneau registró su asistencia 27 de la temporada para ampliar a tres encuentros su racha de puntos. Además, el defensa ha producido en 11 de sus últimos 12 partidos y lidera a todos los defensores de la AHL en puntos durante marzo.
La producción individual de San Diego también incluyó a Sasha Pastujov, quien llegó a cinco juegos consecutivos con al menos un punto y a tres con asistencia, mientras que Nikita Nesterenko extendió a tres partidos su racha tanto de puntos como de asistencias. En la portería, Calle Clang terminó con 18 atajadas.
Tras el encuentro, el entrenador en jefe Matt McIlvane reconoció que el arranque marcó el desarrollo del partido. “Tuvimos un problema de energía. Creo que hubo temas de competitividad y fuimos un poco lentos pensando y leyendo el juego. Ellos hicieron un buen trabajo presionando y creo que por eso nos fuimos abajo”, explicó.
Sobre la falta de contundencia, McIlvane consideró que el equipo generó oportunidades, pero le faltó insistencia cerca del arco rival. “Hay que encontrar maneras de hacer que el disco entre. Si no sucede a la primera, tienes que crear un segundo esfuerzo, segundas oportunidades y caos frente a la red”, señaló.
El técnico también lamentó la forma en la que su equipo manejó los últimos minutos. “Nos dimos una oportunidad de estar en el juego perdiendo por tres con cinco minutos por jugar y peleando para seguir empujando y meter dos goles. Luego, su cuarto gol no tenía que pasar”, dijo el estratega.
Con este resultado, San Diego dejó su récord en 29-22-8-4. Los Gulls cerrarán la serie de temporada ante los Canucks este domingo por la tarde, cuando vuelvan a enfrentarse en Abbotsford.

