El relevista mexicano recordó con gratitud su paso por los Padres y destacó que Marineros encarará el 2026 con más hambre tras quedarse cerca el año pasado
SAN DIEGO, California.— El regreso de Andrés Muñoz a San Diego tuvo un significado especial por lo que representa la ciudad en su carrera, pero llegó en un momento en el que el enfoque del relevista mexicano está puesto en las aspiraciones de Seattle para 2026.
Muñoz, hoy una de las piezas principales del bullpen de los Marineros, volvió al parque donde comenzó su trayectoria en Grandes Ligas y habló del presente de su club en la serie ante los Padres.
“Muy contento. Muchos recuerdos muy bonitos… principalmente porque fue el equipo que me dio la primera oportunidad y siempre voy a estar agradecido con ellos”, dijo Muñoz al referirse a su vuelta a San Diego. El derecho añadió que el componente familiar también vuelve más especial este tipo de visitas. “Siempre han estado conmigo desde el principio… igualmente mi esposa siempre me ha apoyado”, señaló.
El mexicano reconoció que dentro del clubhouse de Seattle todavía está presente lo que ocurrió el año pasado, cuando el equipo se quedó cerca de avanzar más lejos. Sin embargo, aseguró que esa experiencia ahora funciona como impulso. “Nos quedamos ahí cortitos al final”, comentó. “Lo que viene este año es un poquito más de hambre… de poder llegar a una Serie Mundial, de poder pelear en una final”.
Para Andrés, ese ánimo se refleja en el trabajo diario del grupo. “Lo estamos dando todo. Yo sé de cada uno de los que están en ese club, todos están sacando todo”, afirmó al describir el ambiente interno de los Marineros. En ese contexto, la serie ante San Diego aparece como una buena medida para un equipo que volvió a arrancar la temporada con expectativas altas.
Muñoz también habló de su evolución dentro del bullpen de Seattle. Recordó que al principio trabajó como preparador, luego pasó por una lesión y después terminó por asumir la novena entrada. “No es todo tan fácil”, resumió. “Poco a poco me fui adaptando… y ya después de ahí me dieron el rol de cerrador y la verdad que muy contento por la oportunidad”.
Cuando se le planteó que ya es visto como uno de los mejores cerradores del juego, respondió con agradecimiento, pero sin apartarse de la idea que, según contó, siempre le inculcaron en casa. “Muy contento porque me tomen en cuenta”, dijo. “Lo más importante es que no entre en uno ese ego de decir soy el mejor”. Luego recordó la frase que le repetía su padre. “Trata de ser el mejor, pero nunca digas que eres el mejor”.
En esa misma línea, explicó cómo ha trabajado su manera de competir desde la loma. “Es algo que me pasa mucho y es algo que he ido trabajando con el tiempo”, comentó sobre la intensidad con la que vive cada duelo. “Es muy importante para mí tener un poquito de temple en la loma, tener un poquito de confianza… sabiendo que puedo atacar a cualquier bateador”.
Muñoz también se refirió a Austin Nola, ahora integrante del staff de Seattle como coach de bullpen. El contexto agrega un detalle particular: Padres enviaron a Muñoz a Marineros en 2020 como parte del cambio que llevó a Nola a San Diego, y ahora coinciden del mismo lado. El relevista dijo que su presencia puede ser valiosa por la experiencia que tiene detrás del plato.
“Ha sido una gran ayuda para mí, especialmente porque tiene mucha experiencia cachando”, señaló. “Sabe lo que se siente estar ahí con el pitcher… yo creo que tenerlo ahí va a ser clave para nosotros esta temporada”. También contó que hubo bromas internas cuando llegó, aunque lo tomó con naturalidad.
Sobre su repertorio, Muñoz aceptó que los rivales ya conocen buena parte de sus patrones, algo habitual para un brazo de alto perfil. Aun así, sostuvo que la base sigue siendo atacar con lo mejor que tiene. “Sé que saben lo que voy a tirar, sé que saben mi secuencia”, dijo. “Seguir atacando con tus fortalezas es lo principal”. Añadió que ha trabajado para “expandir un poquito” su repertorio y tener más recursos en momentos clave.
Así, entre el recuerdo de sus primeros pasos con los Padres y el presente que construye con Seattle, Muñoz volvió a San Diego como una figura consolidada del bullpen de los Marineros y con un mensaje claro: competir con hambre, seguir ajustando y mantener los pies en la tierra.

