El «Bam Bam» Zamorano reveló qué es lo que hace que se mueva el balompié en el planeta en estos momentos
TIJUANA, BAJA CALIFORNIA.– Con una carrera que lo llevó a competir en algunos de los escenarios más exigentes del futbol mundial, Iván «Bam Bam» Zamorano habla hoy con la autoridad de quien lo ha vivido todo. Goles, vestidores de élite, torneos internacionales y una comprensión profunda de cómo el futbol ha dejado de ser solo un juego para convertirse en una industria compleja.
Durante una charla sobre la organización de eventos futbolísticos, Zamorano dirigió la atención hacia una figura que rara vez ocupa el centro del escenario, pero cuya influencia es determinante para que todo funcione: el argentino Alejandro Abatino. “Es un rol tan importante como el que juega el futbolista”, afirmó «Bam Bam», al explicar que el rendimiento dentro de la cancha muchas veces depende de lo que ocurre fuera de ella.
Abatino, por su parte, detalló que la base de una buena organización no está en lo espectacular, sino en la precisión. “Comunicación permanente con los equipos, con los responsables de logística de federaciones y clubes, y un control absoluto de los servicios”, señaló. Y añadió una idea clave: “Que nada pueda fallar y, si falla, dar una respuesta inmediata. Eso es calidad en el servicio”.
Zamorano retomó esa visión desde su experiencia como jugador profesional. “El futbol también se ha transformado, y digámoslo como es: hoy es un negocio”, explicó. En ese contexto, subrayó que existen actores que resultan decisivos aunque no aparezcan en las portadas. “Hay personas que producen, dirigen, analizan, informan… todo eso influye para que el jugador tenga las condiciones necesarias para hacer bien su trabajo”.

El exgoleador chileno también apuntó a los factores que hoy marcan la diferencia en un evento deportivo. “El marketing, la producción de eventos, los viajes, la logística… son muchas cosas las que tienen que estar en equilibrio para que el espectáculo funcione de la mejor manera posible”, sostuvo.
“Hoy el futbol es un engranaje complejo”, resumió Zamorano. Y en ese engranaje, insistió, hay trabajos silenciosos que sostienen todo lo demás. Que esa reflexión venga de alguien con su trayectoria no es menor: es la validación de quien sabe, por experiencia propia, que el éxito dentro del campo empieza mucho antes del silbatazo inicial.
