San Luis pintó de blanco a los frailes con nueve ponches de Michael McGreevy
SAN DIEGO, California.— Un error de Fernando Tatis Jr. cambió por completo la noche en Petco Park y terminó encaminando la derrota de los Padres de San Diego (22-16), que cayeron el viernes 6-0 ante los Cardenales de San Luis (23-15).
La jugada clave llegó en la quinta entrada, cuando JJ Wetherholt bateó una roleta hacia el jardín derecho con las bases llenas. Tatis Jr. fue por la pelota, pero calculó mal el bote, se pasó de largo y la pelota se le escapó por debajo del guante hasta la pared.
El batazo terminó convertido en un grand slam de Pequeñas Ligas. Los tres corredores que estaban en base anotaron y Wetherholt también recorrió todo el camino hasta el plato, en una acción que rompió el juego y silenció el Petco Park.
Fue el primer error de la temporada para Fernando jugando en los jardines, luego de que la semana pasada también cometiera una pifia como segunda base. La equivocación no solo abrió la pizarra, también dejó sin margen a una ofensiva de San Diego que nunca logró reaccionar ante el pitcheo de San Luis.
Después del error, los Cardenales no dejaron escapar la oportunidad. En esa misma quinta entrada, Nolan Gorman conectó un sencillo productor y Alec Burleson anotó con un elevado de sacrificio para ampliar la ventaja y poner el partido cuesta arriba para los locales.
Mientras tanto, Michael McGreevy firmó una apertura dominante. El derecho trabajó seis entradas, permitió apenas un hit, ponchó a nueve bateadores, la mayor cifra de su carrera, y regaló dos bases por bolas para mejorar su marca a 3-2.
El único imparable contra McGreevy fue un sencillo de Jackson Merrill en la cuarta entrada. Fuera de eso, la ofensiva de Padres quedó completamente neutralizada.
Gordon Graceffo y Ryne Stanek completaron la blanqueada con tres entradas sin permitir hit. San Luis cerró una victoria contundente, marcada por el error de Tatis Jr. que abrió la puerta a una noche para el olvido de San Diego.
